jueves, 17 de noviembre de 2011

Liga Unitaria del interior


Liga Unitaria del interior.
La Liga del Interior y el Pacto Federal
Si bien el general Paz había salido desde Buenos Aires hacia Córdoba con el objeto de realizar allí una acción conjunta con el general Lavalle, muy pronto trascendió el límite de su misión, trocándolo en un verdadero programa logrado al conjuro de las armas, que intentaba el establecimiento de una liga con sede en Córdoba. La invasión a la Provincia de Córdoba fue altamente precisa. Ocupó la ciudad y estaba dispuesto a darle lucha a Bustos, pero éste se apresuró a delegarle el gobierno sin darle combate. Paz pudo triplicar el ejército y en La Tablada, derrotó con bravura a Quiroga.
Paz representa un esfuerzo organizativo diferente tanto al preconizado por el grupo unitario, como al de los caudillos federales o al de Rosas.
Con Paz en Córdoba se fue creando una Liga que llegó a reunir a la mayoría de las provincias. A comienzos de 1830 la montonera había sido destruida por Paz, que llegaría a imponer un Supremo Poder Militar, pero que creía en la organización del país mediante una constitución.
 La Liga unitaria se fue constituyendo mediante los siguientes pactos:
del 3/4/1830, entre Córdoba y Mendoza: Mendoza se sometía a Córdoba.
Del 16/4/1830: entre San Juan y Córdoba: la primera se sometía a la segunda.
La liga o tratado de paz, amistad y alianza ofensiva y defensiva entre Catamarca, Córdoba, San Luis, Mendoza y La Rioja (5/7/1830): no determina sistemas políticos pero impulsa la organización constitucional de la república.
Tratado de comercio del 6/7/1830, complementa el anterior y es el último eslabón previo a la liga del interior.
En estos momentos existían tres centros políticos dominantes: a) la “Liga Unitaria del Interior”(nueve provincias), b) en el Litoral, predominio de López; c) en  Buenos Aires se elegiría a Rosas gobernador.
El Tratado del 31 de agosto de 1830, recoge el material aportado por los
Pactos antecedentes. No hace referencia a una forma determinada de gobierno, tampoco se establece uno, sino un supremo poder militar.
El Tratado fue firmado por nueve provincias (Mendoza, San Luis, San Juan, Santiago del Estero, Salta, Tucumán, Córdoba, Catamarca y La Rioja).
En el preámbulo se expresa como finalidad la seguridad y común defensa
de las provincias ante las iniciativas de España u otro poder que intentara invadirlas, también alcanzar la organización política, bajo el sistema constitucional que adoptare la mayoría de las provincias, unidas en Congreso.
El tratado se limitaba a establecer una forma autocrática, denominada “Supremo Poder militar”.
Este Supremo Poder Militar, de carácter provisorio, comandaba todas las fuerzas de las provincias signatarias. Todos los armamentos y pertrechos existentes en esas provincias quedaban a disposición de dicho poder. Este Poder tenía como atribuciones: a) conferir empleos militares; b) garantizar la defensa y seguridad de las provincias contratantes; c) inversión de los fondos; d) sofocar tumultos; e) sostener el sistema representativo existente en las nueve provincias.  Se designaba a José María Paz para ejercer el S.P.M., que duraría en el ejercicio de sus funciones hasta la instalación de una autoridad nacional, y si no estuviera instalada a los ocho meses, las provincias estarían en libertad para continuarlo o suspenderlo, aunque en caso de guerra continuaría hasta el fin del conflicto. Se formaba una caja militar para afrontar los gastos, compuesta por la cuarta parte de las rentas ordinarias de cada provincia, excepto Córdoba que concurría con las dos terceras partes. El Jefe Supremo daría cuenta de la inversión de los fondos. Las erogaciones estipuladas se declaran supletorias al Tesoro Nacional.
Los temas del tratado son casi exclusivamente de orden militar; los referidos a la organización del país, accesorios o tangenciales. Nada se expresa acerca de la constitución o características de la Representación Nacional.
Se trata de una verdadera autocracia sólo limitada en el tiempo. Con este poder Paz se alistaría a las batallas decisivas cuando, por un golpe fortuito, quedaría alejado definitivamente de la escena y la organización del país sobre las bases por él proyectadas se derrumbarían pronto.
Las provincias litorales frente al Supremo Poder Militar.
La Banda Oriental se daba su Constitución en 1830, complementaria de su independencia de 1828. Esto satisfacía los intereses de Brasil e Inglaterra, liquidándose la aspiración confederativa artiguista.
Las provincias litorales, privadas de la influencia artiguista, quedaban cada vez más en situación de dependencia con Buenos Aires.
Entre Ríos, era territorio muy semejante a la de la provincia Oriental, caracterizadas ambas por una pluralidad de Cabildos. Era una provincia esencialmente pastoril. Por decreto de Posadas, de 10 de marzo de 1814 se separó de la provincia de Corrientes. Desde entonces se diferenciarían bastante, aunque al momento de los primeros pasos de la firma del Pacto Federal, las dos dependían   preponderantemente de los ingresos de la aduana.
Corrientes languidecía. Paraguay se había aislado y Misiones quedaba bajo influjo de Brasil.
En 1830 las provincias argentinas se hallaban en una situación compleja, concretada en dos frentes antagónicos. Tanto la Liga del Interior como el Pacto Federal, se alcanzaron superando, mediante pactos previos, situaciones antagónicas.
Buenos Aires, en situación de privilegio, llegaría a transformarse en centro político y económico. Los territorios del interior llegaron a ser complementarios de Buenos Aires. No se expandían y habían perdido la estructuración que le proporcionara la economía colonial. Buenos Aires, único puerto, fortalecía su comercio exterior. A esta situación hegemónica había llegado Buenos Aires gracias al trabajo de Rivadavia y Lavalle. La lucha por la preservación de Buenos Aires explica el acercamiento de Lavalle a Rosas y su alejamiento de Paz y López. En Buenos Aires no existían caudillos ni montoneras a la manera de las provincias litorales o del interior.
El primer Tratado previo al Pacto Federal en el suscrito el 18 de octubre de 1829; Luego, el Pacto entre Santa Fe y Corrientes (23 de febrero de 1830); entre Buenos Aires y Corrientes (23 de marzo de 1830); entre Corrientes y Entre Ríos (14 de mayo de 1830).
Mediante estos tratados las provincias litorales se van nucleando frente a los acontecimientos, que no eran otros que la formación de la liga del interior..
Así se forma el bloque de las nueve provincias del Interior unidas y el de las cuatro litorales del Paraná, que, además, revelaban paridad en las armas. Los triunfos militares de José María Paz en La Tablada y Oncativo, revelaban una superioridad incuestionable de aquél en lo estratégico. Vencida la montonera, el adversario debió adoptar una nueva disciplina militar. La aparente superioridad de Paz, sin embargo, se derrumbó por la conciencia federalista que finalmente se impuso, a pesar de todo.
Demichelli, citado por Galletti, destaca ocho coincidencias básicas de los tratados previos al Pacto Federal:
liga ofensiva-defensiva entre las cuatro Provincias litorales
regulación por el Tratado del Cuadrilátero
sistema de gobierno federal
admisión de otras provincias si adhieren al sistema federal
admisión de otras no federales si dan garantías de cambiar de política
convocatoria a Congreso en Santa Fe
Buenos Aires regirá  las relaciones exteriores
Navegación de los ríos en el estado que tenía el 30 –11-1828.
Las reuniones comenzaron el 20 de julio y las negociaciones hasta el 30, fracasaron. En dichas reuniones participaron: José María Roxas y Patrón, por Buenos Aires; Domingo Cullen, por Santa Fe; Diego Miranda, por Entre Ríos; y Pedro Ferré, por Corrientes. Se encomendó a Roxas y Patrón y Ferré la redacción del proyecto de tratado para ser sometido a la comisión.
Ferré estableció tres puntos:
Permanencia de una Representación de las provincias ligadas, hasta tanto se organizase la Nación, con atribuciones determinadas
Esta representación procuraría la organización general del país
La misma debería reglar el comercio extranjero y la navegación de los ríos Paraná y Uruguay
Roxas expresó no tener facultades suficientes para decidir sobre estas materias. Desde un comienzo, la discusión era de fondo: se trataba de la organización definitiva del país. ¿Hasta dónde alcanzaba el mandato de lo representantes? Este fue el primer punto de discusión planteado por el representante porteño, que más parecía una excusa dilatoria que in argumento institucionalmente válido.
Ante la imposibilidad de llegar a un acuerdo, se determinó que cada uno de los comisionados proyectara lo que creyera conveniente. Roxas presentó un memorándum y Ferré un proyecto de gran amplitud. Pese a los esfuerzos de las tres provincias restantes por llegar a un acuerdo que contemplara la faz económico- financiera, Buenos Aires mantuvo la intransigencia, arguyendo carecer de poderes suficientes. Finalmente, Ferré se retiró y con él la provincia de Corrientes.
Roxas y Patrón fijaría una posición favorable a los intereses porteños. Procurando sostener la ventaja comparativa del puerto único, argumentó que Buenos Aires es quien paga la deuda nacional contraída en las guerra, sostiene las representaciones exteriores, provee a la seguridad de costas y ríos, etc. Instaba a las provincias a unirse en pos de la producción agropecuaria; en caso contrario peligraba el comercio exterior en el que predominaba el comercio de cueros.
No ignoraban las provincias que mantener la hegemonía política de Buenos Aires acarreaba mantener el statu quo económico. Buenos Aires se sostenía en la abundancia de campos baratos y el libre acceso a los mercados extranjeros; la postura de Ferré subvertía ambos postulados , pretendiendo proteger los intereses provinciales contra los más vitales intereses de Buenos Aires.
También señaló Roxas que las rentas aduaneras, recaudadas por Buenos Aires, apenas alcanzaban a cubrir los intereses del empréstito con Inglaterra. Y, ya que las provincias no podían auxiliar a Buenos Aires en el pago de los compromisos internacionales, lo menos que cabía era mantener la situación como estaba. Por último, manifestó sus objeciones contra el libre comercio, defendiendo como única industria del litoral a la ganadería. Así sostuvo que cualquier desequilibrio comercial sería neutralizado con una expansión de la industria ganadera, casualmente, eje de la economía porteña. Cualquiera sea el sistema económico (librecambista o proteccionista) estaría limitado a los límites de la provincia portuaria.
Ferré, contestando a Roxas, propuso la prohibición absoluta de importar algunos artículos que produce el país y habilitar otros puertos más que el de Buenos Aires.  Ferrá planteaba, en 1830, que el modelo  impuesto, que perduraría por largos años, era el de un país pastoril, monoproductor y de economía dependiente. Esto favorecía el crecimiento de determinadas clases sociales en detrimento del país.
Proponía, en cambio, una política proteccionista, que implicaba el establecimiento, a largo plazo, de una economía diversificada.
Las discusiones en torno al Pacto Federal se centran en dos problemas inescindibles: el institucional y el económico.
El diputado por Santa Fe, Domingo Cullen, presentó un proyecto transaccional, que tampoco fue aceptado por Buenos Aires, por cuanto insistía en la organización federal del país.
Decididos López y Rosas a celebrar el pacto, el 4 de enero de 1831  lo suscriben José María Roxas y Patrón, por Buenos Aires; Domingo Cullen por Santa Fe y Antonio Crespo por Entre Ríos. Corrientes  adherirá al Pacto por ley del 19 de agosto de 1831, luego del alejamiento del representante correntino.
En su redacción final consta de 17 artículos. En los considerandos refiere expresamente a los tratados preliminares, que brindaban la base historicista de la adhesión unánime a la forma federal de estado. En el artículo 1 ratifican los tratados anteriores suscriptos entre los mismos gobiernos.
Carácter del pacto: unión permanente, paz y amistad (art.1) y alianza ofensiva defensiva (art.2)
Obligaciones recíprocas: no celebrar tratado alguno una provincia por sí sola con otra de las litorales, ni con otro gobierno, sin previo consentimiento de las demás provincias que forman la federación, y no rehusar arbitrariamente el consentimiento a tales tratados; no dar asilo a criminales que acuda a alguna de ellas huyendo de las otras dos por cualquier clase de delito.
Derechos de las firmantes: Igualdad y reciprocidad de derechos entre las signatarias. La única excepción que se establece es la posibilidad de que alguna de las provincias firmantes determine que sólo los naturales de ellas puedan acceder a la primera magistratura. Expresamente se mencionan: entrar y transitar con sus buques y cargas en todos los puertos, ríos y territorios de cada una; ejercer su industria; igualdad de derechos y tributos por frutos y efectos que se importen o exporten.
Adhesión de otras provincias: cualquier provincia de la República que quisiera entrar en la liga será admitida, siempre que su voto sea por el sistema federal y que en el acto de adhesión se contara con el expreso y unánime consentimiento de cada una de las demás federadas.
Comisión Representativa:
Composición: un diputado de cada provincia
Residencia: Santa Fe
Designación: arbitrio de cada gobierno
Duración: lo que cada gobierno considerara oportuno
Atribuciones: taxativamente determinadas en el art.16 del Pacto ( celebrar tratados de paz a nombre de las tres, sometiéndolos a su ratificación; declarar la guerra en nombre de las tres, previo acuerdo con tal declaración; levantar ejércitos en caso de guerra ofensivo-defensiva y nombrar al general al mando; determinar contingentes de tropas; invitar a todas las provincias de la República a reunirse en federación con las pactantes y llamar a un Congreso General federativo para organizar el país. Para que la invitación fuera viable se requería: a) que estuvieran en plena libertad y tranquilidad; b) para, reunirse en federación con las demás litorales; c) y para que, por medio de un Congreso general federativo, se constituyera el país.
Carácter del Congreso: General, federativo y constituyente
Esto constituye una síntesis de una de las etapas más significativas de nuestra historia constitucional. Recomiendo profundizar los contenidos en la bibliografía sugerida en el programa de la materia.

3 comentarios:

  1. Muy bueno, medio largo estuve buscando 1 hora lo que nesecitaba en este texto, hacelo más corto :)

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  2. Imposible de leer con ese fondo.

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