jueves, 17 de noviembre de 2011

Rosas, facultades extraordinarias


Llegada de Rosas, facultades extraordinarias. Pensamiento político, carta de la hacienda de Figueroa
Rosas, que luego del acuerdo con Lavalle fue gobernador de Buenos Aires desde 1829 a 1831, gobernó correctamente y ordenó un poco las cosas. Su gobierno coincidió con una tremenda sequía que hubo en Buenos Aires y en las provincias del área, pero significó el fin de la guerra civil en Buenos Aires. Después de haber llevado a cabo la conquista del desierto se negó a ser gobernador, porque Rosas quería gobernar solamente con facultades extraordinarias. En su opinión, el estado de las cosas no permitía a un gobernante controlar la situación si no tenía la suma del poder público, si no era un dictador.
 Como la Legislatura de Buenos Aires no quiso darle estas atribuciones, Rosas no aceptó ser reelegido. Varios gobernadores interinos se sucedieron y, a fines de 1834, llegó a Buenos Aires la noticia de una guerra civil entre dos provincias federales: Tucumán y Salta. Rosas convocó al hombre más prestigioso del interior, Juan Facundo Quiroga, quien entonces vivía en Buenos Aires, y le pidió que fuera como delegado del gobierno de la provincia para pacificar la situación. Luego de varios días de conferencias, Quiroga partió hacia el norte y Rosas se quedó en una estancia de San Andrés de Giles, la Hacienda de Figueroa, donde redactó un largo documento fechado el 20 de diciembre de 1834, que llegó a manos de Quiroga cuando éste estaba en Santiago del Estero.
Se trata de la famosa carta de la Hacienda de Figueroa, uno de los pocos documentos donde Rosas explica su pensamiento político que, en síntesis, es el siguiente: el país no está todavía en condiciones de organizarse constitucionalmente bajo un régimen federal. Ni siquiera existen los elementos básicos para hacerlo. Recién sale de una guerra civil, las provincias están destrozadas, las cicatrices son aún muy hondas. Si se convoca a un congreso, se va a llenar de unitarios, “de logistas y de pícaros” y el resultado será un nuevo fracaso. Además, se necesita dinero y no lo hay. Por otro lado ¿dónde se reuniría el congreso? En Buenos Aires, no; eso provocaría de inmediato la desconfianza del interior, como siempre ha ocurrido. Y, ¿qué tipo de constitución se haría? Dejemos que las cosas se vayan arreglando con el tiempo.
El pedido de mediación de Quiroga
 Por la controversia suscitada en las provincias del norte entre Alejandro Heredia, gobernador de Tucumán, y Pablo Latorre gobernador de Salta, el gobierno de la provincia de Buenos Aires, a cargo de Maza, decide enviar un mediador que zanjar las diferencia entre dichos gobernadores.
 La designación recae sobre Facundo Quiroga, de gran ascendencia en las provincias del interior, y este, antes emprender la misión, le pide opinión a Rosas:
 "Buenos Aires, diciembre 14 de 1834
 Señor Juan Manuel de Rosas.
 Amigo de mi distinguido aprecio: son las nueve de l noche, hora en que se me ha solicitado de parte del Señor Gobernador para que marche a buscar la paz y orden que se ha alterado por desgracia en los pueblos de Tucumán y Salta. Yo estoy dispuesto a marchar en el momento que se quiera, previa su aprobación, y es por esto espero me dé francamente su opinión.
 Soy de usted atento servidor y amigo.
 Juan Facundo Quiroga."
 Las relaciones de Rosas y Quiroga
 Esta breve carta da cuenta de la importancia que Quiroga daba a las opiniones de Rosas, y muestra la buena predisposición y amistad entre ambos caudillos, hecho que algunos detractores trataron de disimular y distorsionar.
 Rosas acompaña en su viaje a Quiroga hasta San Antonio de Areco, donde conferencias extensamente durante el día 17 de diciembre. Debido a la premura de las circunstancias, al día siguiente Facundo Quiroga emprende de se viaje al norte, y Rosas queda en la Hacienda de Figueroa, donde redacta una extensa carta que alcanzaría en viaje al mediador, donde le satisface a Quiroga dándole “francamente su opinión”.
 En principio Rosas le da su opinión sobre el conflicto y la forma conveniente de llevar a cabo su misión; en una segunda parte, se explaya sobre una serie de argumentos y razones sobre conveniencia de no dictar prematuramente una Constitución, y de postergar el dictado hasta la pacificación y organización de las provincias.
 Los detractores de Rosas usan esta carta como argumento para “demostrar” que Rosas intentaba “convencer” a Quiroga de su posición, sobre la que “supuestamente” estaban en desacuerdo. Aún en el caso que Rosas tratara de "convencer", no veo que tenga de malo hacerlo con palabras y argumentos fundados, en lugar de hacerlo como los unitarios, "a palos y cueste lo que cueste", según le aconsejara el minitro Julián Segundo de Agüero a Ridadavia.
 Pero esa deducción unitaria es antojadiza y tendenciosa, y no se apoya en ningún documento de la época. Por el contrario, de toda la correspondencia entre Rosas y Quiroga surge la armonía entre ambos caudillos, y hablando de la necesidad de postergación del dictado Constitucional, en la carta que le escribe en estas circunstancias, le estampa la frase textual: “acuerdo en que hemos estado siempre”, lo que no da lugar a dudas.
 Rosas no “trataba” de convencer a Quiroga, sino que más bien le hacia una “ayuda memoria” de guía para la misión que cumplía, dándole “francamente su opinión”.
 Por su argumentos, su trascendencia y por las circunstancias previas e inmediatas en que fue redactada ( Barranca Yaco ), la llamada de la “Carta de la Hacienda de Figueroa”, pasa a ser un documento invalorable

4 comentarios:

  1. ayuda!! cuales son los argumentos de los detractores de Rosas lo necesito

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. El ascenso al poder y los dos gobiernos de Rosas son temas que durante décadas han generado numerosas discusiones y polémicas entre los historiadores. En esos debates, sus detractores subrayan enfáticamente sus métodos despóticos. La violencia es el aspecto más remarcado de su accionar. Los destierros, degollamientos y asesinatos por causas políticas avalarían estas posturas y permitirían tildar a Rosas de déspota o tirano. Sus detractores también remarcan los obstáculos que puso a evitar la sanción de la Constitución Nacional y la nacionalización de la aduana porteña, que implicaba el reparto entre las provincias de los ingresos producidos en el puerto de Buenos Aires. Por todo esto concluyen que Rosas ejerció su autoridad en beneficio del procedimiento de Buenos Aires. Asimismo, acusan al gobernador porteño de no haber defendido las Islas Malvinas de la ocupación inglesa en 1833.
      Los admiradores de Rosas hacen hincapié en la gran popularidad de la que gozó el gobernador porteño entre los indígenas y los sectores más pobres, entre ellos negros y mulatos. Asimismo, revalorizan la defensa que hizo de la soberanía nacional frente a los bloqueos de las potencias europeas más poderosas de la época. La implementación de la Ley de aduana y el impacto que tuvo en la reactivación económica de ciertas regiones del interior del país son vistos por esos historiadores como un aspecto positivo de su gestión de gobierno.

      http://www.taringa.net/posts/apuntes-y-monografias/13579285/La-Confederacion-Argentina.html

      Eliminar
  2. porque razon la legislatura le consede a rosas las facultades extraodinarias???

    ResponderEliminar